Blog Paleobull
Durante años, los hidratos de carbono han sido el centro de muchos debates. Se les ha culpado de picos de glucosa, aumento de peso y problemas metabólicos. Pero no todos los carbohidratos funcionan igual. Algunos, como el almidón resistente, actúan más como fibra que como azúcar. No se digieren en el intestino delgado, sino que llegan al colon, donde alimentan a tu microbiota y generan compuestos que protegen tu salud.
Gel de ducha, desodorante, cremas… ¿te has planteado alguna vez si los productos que utilizas a diario son realmente buenos para tu organismo?
El dolor de espalda se ha convertido en uno de los grandes males de nuestra época. Basta con preguntar en cualquier oficina, en una comida familiar o en un grupo de amigos: siempre hay alguien que convive con molestias lumbares, rigidez cervical o contracturas en la zona dorsal.
Camisas, pantalones, pijamas, sábanas, calcetines… pasas casi todo el día envuelto en tejidos, pero ¿te has parado a pensar cómo influyen en tu salud y bienestar? Igual que revisas las etiquetas de los alimentos o eliges cosméticos respetuosos con tu piel, la ropa que llevas también puede marcar la diferencia y convertirse en una fuente de bienestar, o de incomodidad.
Cada estación tiene sus propios alimentos. Y no es casualidad: la naturaleza ofrece justo lo que el cuerpo necesita en cada momento. En otoño, con menos luz solar y temperaturas más bajas, disminuye la energía, se debilita el sistema inmune y puede aparecer un ligero bajón anímico.
¿Por qué hay hábitos de salud, ejercicio o nutrición que a unas personas les funcionan y a otras no? Porque no existe una fórmula única para todos. Aunque un enfoque esté respaldado por la ciencia, si no encaja con tu forma de ser, será difícil mantenerlo.
En el autocuidado también influye, y mucho, la personalidad. Conocerte es la forma más realista y sostenible de personalizar tu estilo de vida.