Blog Paleobull
Aunque durante mucho tiempo se ha interpretado como algo difícil de explicar, la investigación en neurociencia muestra que la intuición tiene una base clara y medible. Tu cerebro procesa información antes de que seas consciente de ello, manejando millones de datos cada segundo, de los cuales solo una pequeña parte llega a tu conciencia.
Aunque los rituales tradicionales hayan cambiado o incluso desaparecido, sigues necesitando experiencias que marquen finales y comienzos de etapa. Momentos que impliquen transformación, superación o una nueva identidad.
Puede que pienses que controlar el azúcar es tan sencillo como evitar añadirlo al café o a tus recetas. Pero la realidad es bastante distinta. Gran parte del azúcar que consumes a diario no es visible, y ahí empieza el verdadero problema.
Cada cambio de estación invita también a revisar tus platos y la lista de la compra. No es casual que cada época del año traiga sus propios alimentos, adaptados a lo que tu cuerpo necesita en ese momento.
Es posible que pienses que por el mero hecho de correr, montar en bicicleta, nadar, hacer CrossFit o levantar pesas en el gimnasio tu aptitud cardiorrespiratoria mejora y tus músculos crecen. Pero la realidad es más compleja: cuando haces ejercicio, sea cual sea la modalidad, lo que generas es un estímulo. Las adaptaciones, los cambios fisiológicos, estructurales y funcionales que el cuerpo desarrolla con la práctica regular, no son inmediatas.
Mucho antes de que existieran los ambientadores, los perfumes sintéticos o gran parte de la cosmética moderna, las civilizaciones antiguas ya utilizaban extractos aromáticos de plantas para cuidar la salud y el bienestar. Egipcios, griegos y romanos empleaban aceites aromáticos en rituales, tratamientos corporales e incluso con fines medicinales.