Blog Paleobull
Dormir bien no es un lujo. Es una necesidad básica para tu salud física, cognitiva y emocional. Si te cuesta conciliar el sueño, te despiertas varias veces o te levantas con la sensación de no haber descansado, no eres una excepción.
Hablar de alimentación es hablar de ideas preconcebidas. Muchas se mueven entre el mito y la realidad. Una de las más extendidas es la que señala al consumo de sodio —y, por extensión, al de sal— como un enemigo comparable al azúcar, las grasas trans o los ultraprocesados.
Durante décadas has escuchado que el desayuno es la comida más importante del día. La repetición constante ha convertido esa idea en una supuesta verdad incuestionable, hasta el punto de que muchas personas la han adoptado sin plantearse su origen o su fundamento real.
Durante años, los hidratos de carbono han sido el centro de muchos debates. Se les ha culpado de picos de glucosa, aumento de peso y problemas metabólicos. Pero no todos los carbohidratos funcionan igual. Algunos, como el almidón resistente, actúan más como fibra que como azúcar. No se digieren en el intestino delgado, sino que llegan al colon, donde alimentan a tu microbiota y generan compuestos que protegen tu salud.
Gel de ducha, desodorante, cremas… ¿te has planteado alguna vez si los productos que utilizas a diario son realmente buenos para tu organismo?