Blog Paleobull
Camisas, pantalones, pijamas, sábanas, calcetines… pasas casi todo el día envuelto en tejidos, pero ¿te has parado a pensar cómo influyen en tu salud y bienestar? Igual que revisas las etiquetas de los alimentos o eliges cosméticos respetuosos con tu piel, la ropa que llevas también puede marcar la diferencia y convertirse en una fuente de bienestar, o de incomodidad.
Cada estación tiene sus propios alimentos. Y no es casualidad: la naturaleza ofrece justo lo que el cuerpo necesita en cada momento. En otoño, con menos luz solar y temperaturas más bajas, disminuye la energía, se debilita el sistema inmune y puede aparecer un ligero bajón anímico.
¿Por qué hay hábitos de salud, ejercicio o nutrición que a unas personas les funcionan y a otras no? Porque no existe una fórmula única para todos. Aunque un enfoque esté respaldado por la ciencia, si no encaja con tu forma de ser, será difícil mantenerlo.
En el autocuidado también influye, y mucho, la personalidad. Conocerte es la forma más realista y sostenible de personalizar tu estilo de vida.
Vivimos en la era del ruido y la distracción. Entrenar la atención ya no es un lujo, es una necesidad. Como decía Epicteto: «Te conviertes en aquello a lo que prestas tu atención». La pregunta es inevitable: ¿a qué prestas tú la tuya? Redes sociales, notificaciones, correos, pantallas… ¿cuánto tiempo y energía te roban cada día?
Relojes y anillos inteligentes, pulseras de actividad, parches… en el mundo del bienestar estos gadgets se han convertido en un aliado cotidiano. Sin que apenas lo notes, vigilan cada latido, cada respiración y cada paso que das. Es como llevar un diario automático, preciso y siempre actualizado de tu salud. Pero, ¿son realmente útiles para tu bienestar o pueden convertirse en una distracción y una trampa de control?
Sabes que te vendría bien ir al gimnasio, salir a andar o hacer esa clase de yoga que te sienta bien. Pero al final te atrapa el sofá y lo pospones una vez más.
¿Cómo romper esa inercia? ¿Cómo salir del bucle de la procrastinación?
Existe una estrategia sencilla para estos casos: la Regla de los 5 segundos, creada por Mel Robbins, autora del libro The 5 Second Rule y conocida por su enfoque práctico para vencer la pereza.