Beneficios frutas fermentadas

Umeboshi y otras frutas fermentadas japonesas: beneficios para la microbiota y la salud digestiva

Las frutas fermentadas asiáticas son un alimento tradicional con alto valor nutricional, con efectos positivos sobre la microbiota intestinal y la salud digestiva, que también se reflejan en el bienestar general y el aspecto de la piel.

Su consumo se ha extendido fuera de Asia, especialmente en Occidente y en regiones como los Emiratos Árabes. Además, en algunos entornos clínicos y programas de bienestar se han integrado en sus programas nutricionales.

Entre estos alimentos destacan el umeboshi, una ciruela fermentada y encurtida muy presente en la tradición japonesa, y determinadas frutas fermentadas, como los albaricoques y los pomelos, que se consumen directamente como fruta.

En algunos casos, la fermentación se inicia en Japón y el producto se completa en otros países antes de su distribución internacional. Suele comercializarse como alimento funcional, especialmente por su efecto antiinflamatorio.

Frutas fermentadas japonesas: una joya nutricional

Beneficios frutas fermentadas

Conviene aclarar que los albaricoques japoneses fermentados no son lo mismo que el umeboshi. Aunque proceden de la misma fruta, el Prunus mume, conocido como ciruela verde o albaricoque japonés, los procesos de recolección, secado y fermentación son completamente distintos, y eso se refleja en el resultado final.

El albaricoque japonés fermentado es una fruta de sabor profundo y naturalmente dulce, sin azúcares ni sal añadidos. Se obtiene cuando la fruta alcanza su punto óptimo de maduración y se fermenta en su propio jugo, envuelta en sus hojas y con una mínima proporción de hierbas medicinales.

Este proceso, totalmente artesanal, se prolonga durante 30 meses, lo que permite conservar intactos sus nutrientes. Tras la fermentación, se realiza el tratamiento final y el envasado, en ocasiones fuera de Japón.

En cambio, como veremos más adelante, el umeboshi parte del mismo fruto, pero se recolecta en verde y se fermenta en sal junto con hojas de shiso. El resultado es muy distinto tanto en sabor como en su uso tradicional.

Beneficios de las frutas fermentadas japonesas

La elevada concentración de nutrientes beneficiosos de los albaricoques fermentados favorece el equilibrio de la microbiota intestinal, aporta aminoácidos y vitaminas y mejora el tránsito intestinal. Además, contribuye a la limpieza del sistema digestivo y al correcto funcionamiento del hígado y del flujo sanguíneo.

Estos efectos explican su acción antiinflamatoria y depurativa, así como su utilidad como apoyo en procesos de pérdida de peso, especialmente cuando existen molestias digestivas o sensación de pesadez.

El pomelo fermentado, menos conocido en Occidente pero muy extendido en Asia Oriental, presenta un perfil más suave y un efecto más global. Contribuye a regular el tránsito intestinal, aporta energía y contiene vitaminas, antioxidantes, enzimas y microorganismos beneficiosos. Presenta un efecto saciante y antiinflamatorio, apoya los procesos de depuración y contribuye al equilibrio de la microbiota intestinal.

Por su perfil nutricional, estas frutas resultan de gran ayuda durante procesos de recuperación, tras bajadas de defensas o tratamientos farmacológicos, y también como apoyo durante la menopausia, ayudando a mantener el equilibrio general del organismo.

¿Cómo y para qué tomar las frutas fermentadas asiáticas?

El sabor de estas frutas es intenso y, en exceso, acelera el tránsito intestinal. Por eso, lo más recomendable es introducirlas de forma progresiva y en pequeñas cantidades.

Albaricoque fermentado.

Puede tomarse por temporadas para mejorar el tránsito intestinal, apoyar procesos de depuración y favorecer la pérdida de peso. Es útil de forma puntual tras días de excesos. Se recomienda tomar uno por la noche, antes de dormir, evitando su consumo junto con las comidas. Puede prepararse en infusión para suavizar su sabor.

Pomelo fermentado.

Tiene un efecto más suave y sostenido. Está especialmente indicado cuando existen molestias digestivas, estreñimiento o inflamación. Ayuda a mejorar la digestión, cuida la microbiota intestinal y contribuye al bienestar de la piel y las mucosas. Se recomienda un consumo continuado de medio pomelo por la noche, acompañado de dos vasos de agua templada, siempre separado de las comidas.

En todos los casos, es importante acompañar su consumo de una buena hidratación, una alimentación equilibrada y actividad física regular.

Umeboshi: tradición japonesa con beneficios digestivos

Beneficios digestivos umeboshi

Junto a las frutas fermentadas, el umeboshi es otro de los grandes tesoros de la cultura japonesa. Se elabora a partir de ciruelas japonesas fermentadas y encurtidas con sal y hojas de shiso, una hierba aromática japonesa con un sabor único que mezcla menta, albahaca, anís y un toque picante/cítrico. El proceso dura semanas o meses y da lugar a un alimento de sabor intenso, tradicionalmente utilizado como tónico digestivo.

Sus propiedades se deben principalmente a la fermentación, los ácidos orgánicos y su contenido mineral. De ello se derivan beneficios como:

  • Mejora de la digestión, al estimular la salivación y los jugos gástricos.
  • Apoyo al equilibrio intestinal, al tratarse de un alimento fermentado.
  • Efecto anti náuseas, ampliamente reconocido en la tradición japonesa.
  • Acción antioxidante, asociada al shiso y a los ácidos orgánicos.

Además, el umeboshi contribuye a la saciedad y apoya los procesos de pérdida de peso. Se utiliza para aliviar molestias digestivas, modular el pH salival o como apoyo en episodios de cefalea o malestar general.

¿Cómo consumirlo? Se utiliza para elaborar salsas o vinagre de umeboshi, muy apreciado como condimento. Es habitual consumirlo en forma de té medicinal, una bebida especialmente interesante para personas con gastritis, reflujo o acidez.

Eso sí, debido a su alto contenido en sal, las personas con hipertensión o problemas cardiovasculares deben moderar su consumo, ya que el umeboshi se considera un sustituto natural de la sal.

Las frutas fermentadas japonesas y el umeboshi conectan la tradición ancestral con la nutrición funcional actual. Su capacidad para apoyar el equilibrio de la microbiota, mejorar la digestión y reducir la inflamación los convierte en aliados interesantes dentro de un enfoque consciente de la salud.

Integrarlos de forma adecuada, con criterio y constancia, marcan la diferencia en el bienestar digestivo y general a largo plazo.

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