Amaltea Vainilla Jumbo 2.25 kg

 
97,95€
 

Aislado de proteína nativa de leche de vacas gallegas criadas en granjas extensivas.

Solo ingredientes naturales: Aislado de proteína nativa de leche (90% proteína), aroma natural de vainilla, estevia (0,15%) y cúrcuma.

Alérgenos: Leche. Sin gluten.

 

AMALTEA

«Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina».
Hipócrates (460 a. C. — 370 a. C.)

¿Qué es Amaltea?

Amaltea es un suplemento elaborado a partir de aislado de suero nativo procedente de vacas gallegas criadas en granjas extensivas. Con aromas naturales, sin aditivos artificiales y edulcorada con estevia (excepto el sabor neutro).

El aislado de suero nativo se obtiene mediante un proceso de filtrado de la leche. No es por tanto un producto artificial o raro, y se consume desde hace miles de años. Es una proteína con una gran biodisponibilidad, y aporta además multitud de compuestos bioactivos que explican sus muchos beneficios.

Además, le hemos añadido un toque especial de cúrcuma, la reina de las especias.

El nombre de Amaltea tiene su origen en la mitología griega y hace referencia a la nodriza de Zeus. Según la leyenda, Amaltea cuidó y alimentó al joven Zeus, cuando lo escondió en una cueva para protegerlo de su padre, el Titán Crono, quien devoraba a todos sus hijos para evitar que se rebelaran contra él. Se dice que Amaltea lo alimentó con leche y le educó para convertirse en el gran líder del Olimpo que conocemos hoy en día.

¿Qué beneficios me aporta Amaltea?

Amaltea contiene un alto contenido de proteínas. Las proteínas contribuyen:


+ A aumentar la masa muscular
+ A conservar la masa muscular existente
+ Al mantenimiento de los huesos en condiciones normales

Preguntas Frecuentes

Hay múltiples formas de tomar Amaltea, como por ejemplo: en batidos, con yogur, con bebidas vegetales, en tortitas, en muffins... ¡Tu imaginación es el límite!

La alimentación es un pilar fundamental para gozar de buena salud. Por ello, independientemente de si haces ejercicio o no, incluir Amaltea en tu dieta tendrá un impacto positivo en tus músculos y huesos.

Además, a partir de cierta edad, la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y la disminución de la densidad de masa ósea (osteoporosis) se acentúa. Por este motivo, independientemente de tu nivel de actividad física, la ingesta diaria de proteína te ayudará a frenar el deterioro de músculos y huesos.

Dependerá de la situación particular de tu caso. En líneas generales, entre 1,5 g y 2 g por kg de peso en hombre (si pesas 70 kg mínimo 105 g) y entre 1,2 g y 1,7 g por kg de peso en mujeres (si pesas 50 kg mínimo 60 g). La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda algo menos, pero la evidencia científica indica lo contrario.

Amaltea se elabora con aislado suero nativo. En este caso, el aislado de suero se obtiene directamente de la leche, y no del suero de la producción de quesos. Es decir, se acorta el proceso de elaboración.

El porcentaje de lactosa es inferior al 3%. Según tu grado de intolerancia, tendrás que decidir si la tomas o no. Si tu grado de intolerancia es alto te aconsejamos que no la tomes.

Son fuentes de proteínas distintas. La proteína de leche (Amaltea) contiene todos los aminoácidos esenciales y es rica, también, en aminoácidos ramificados (los famosos BCAA). Gracias a su capacidad anabólica, superior al de otras proteínas, favorece el crecimiento muscular y la recuperación. Además, eleva la producción de nuestro principal antioxidante, el glutatión, y aporta numerosos beneficios adicionales. Por todo ello, es una proteína idónea para complementar la dieta y para tomar después del entrenamiento.

Por otro lado, la proteína de colágeno (Elixir) contiene menos aminoácidos esenciales, pero a cambio tiene un alto contenido en: glicina, prolina y lisina. Estos 3 aminoácidos son fundamentales para la salud de los tejidos, como la piel, las articulaciones o los tendones.

Por estos motivos es importante considerar la combinación de ambos tipos de proteínas en la dieta.

Sí, por supuesto. De hecho esta combinación de proteínas nos acerca al equilibrio de aminoácidos que tenían nuestros ancestros. Cuando cazaban un animal lo comían entero, incluyendo sus órganos y el tuétano de los huesos. Estas partes son más ricas en glicina, un aminoácido que hoy consumimos en menor medida, y el colágeno es una forma idónea para incluirlo en tu dieta.